Yo es que lo de tener agenda lo llevo muy mal, soy un desastre para qué nos vamos a engañar y mi ausencia ha sido debida a un leve despiste, resulta que yo tengo la manía de apuntar claves de sitios en los que me doy de alta en internet en las cajas de pizza que suelo tener vacías en la mesa del ordenador, que es donde me como a las susodichas mientras que veo páginas guarrillas (sobre todo) y las cosillas instructivas que todos vemos, como los chat para ligar y esas cosas, dejando el teclado un poco pringoso, también lo reconozco, pues eso que cuando tengo la tapa de la caja llena de apuntes pues paso a la siguiente, total, que a mi señora madre la dio por hacerme limpieza mientras que me fui a conocer mundo un fin de semana a Albacete con los colegas y a tomar por culo los apuntes, las claves y la contraseña del blog incluidos. Antes apuntaba las claves en las etiquetas de los botellines pero en septiembre del 2009 en un apagón usé el botellín para poner una vela y me pasó algo parecido, estuve sin publicar hasta que me acordé dónde había dejado el botellín con la vela, pensé que la caja de pizza no la usaría para nada más pero cuando os cuente los acontecimientos veréis que sí, que también se pueden usar para algo más.

Después de unos meses pensando cómo podía recuperar la contraseña porque no os penséis que yo soy tonto o algo, no, es que en todas las opciones que hay para que te ayuden aquí en La Coctelera no hay ninguna que sea “en caso de pérdida de contraseña”, sólo algo así como “¿has olvidado tu contraseña?” y claro, esta opción no era la válida porque yo no la había olvidado, es que ni siquiera me la sabía porque yo memoria ni un mega de esos, oye, la miraba en la caja y punto pelota, en fin, que después de mucho insistir mis colegas para que mintiera y dijera que la había olvidado pues hice de tripas corazón y mentí, pulsé en la opción mencionada y me dijeron que me mandarían un correo electrónico con la nueva contraseña pero claro, vuelta a empezar, es que la contraseña del correo electrónico también la tenía apuntada en la tapa de la caja... sí, ya sé que os hacéis una idea, una desesperación.

Intenté buscar ayuda en la Coctelera pero parece ser que la única persona que hay en este sitio para que te ayuden es el Barman y digo yo, este hombre de servir copas y todo eso vale, pero coño, ¿qué va a saber de internet este pobre hombre si tiene que poner bebida a tantísima gente como estamos aquí? Si todos sabemos que esto de internet se aprende haciendo cursillos o navegando por la red, que otra cosa igual, a ver por qué leches decimos navegando si no llevamos barco y se hace desde una silla y encima por la red, que los pescadores se tienen que descojonar de la risa, ¿cómo se va a navegar por una red? Amos, hombre, si todo el mundo sabe que uno navega por el agua y las redes con cuidaito para que no se enganche la hélice y todo eso.... si es que estamos tontos, te lo digo yo... ya me he perdido... ah, sí, que el pobre hombre éste qué iba a saber de internet y mucho menos la contraseña si yo no se la he dicho y él nunca ha estado en mi casa como para que la hubiera visto ¿no?, si es que mis colegas son muy buena gente pero no tenían ni idea de cómo solucionar el asunto, y además he visto por ahí que es tontería mandar correos a la dirección de la Cocte porque por lo visto se pasan el día vendiendo cosas y no tienen tiempo de atender al personal, o sea, a nosotros.

Bueno, pues al final después de dar vueltas a las cosas durante meses intentando buscar la mejor solución la encontré, yo vivo en un pueblo pequeño y tengo un amigo que trabaja en el vertedero, total, que dije pues nada, me voy a verle y seguro que ya está todo destruido pero lo mismo los cartones como los reciclan y todo eso los mantienen más tiempo no como la basura orgánica, y como tenía mucho tiempo libre porque ya sabéis que el tema de la construcción está paraillo (menos mal que uno tiene sus ahorrillos) pues eso, que me personé allí y le conté lo que me había pasado. No me preguntéis por qué pero el jodío se estuvo riendo un montón de tiempo, entraba a una habitación donde había más compañeros de trabajo se oían risas y venga, volvía a salir llorando y sin parar de reír, vamos a ver, que cuando yo digo amigo mío quiero decir que fuimos juntos al colegio y de vez en cuando nos hemos visto por el pueblo, tampoco es que tuviésemos una amistad como para que se alegrara y se emocionara de esa manera cuando fui a verle, lo mismo es que es un poquito sarasa porque ya tenía pinta en el cole que se ponía deportivas rojas, sí, como lo habéis leído, rojas.

Bueno, a lo que iba, que cuando se le pasó la emoción me dice: No te preocupes que no hace falta que busques entre todos los cartones, que cuando vimos las dos cajas de pizza llenas de apuntes de teléfonos y contraseñas la guardamos aquí en la oficina porque hay que ser panoli para hacer eso y si lo contábamos sin pruebas no se lo iban a creer.

Panoli yo creo que significa despistao y sí, lo reconozco, soy un poco despistao pero por eso lo apunto ¡coño! Si no fuera así no me haría falta apuntarlo y lo retendría en la memoria vamos, digo yo, otra cosa es que la caja acabara en la basura que eso es cosa de mi señora madre y, aunque cuando me di cuenta me cagué en todo lo que se meneaba pues la verdad es que no se lo puedo tener en cuenta, la santa mujer lo hizo con toda la buena intención y ella no iba a saber si las letras eran de la caja o las había apuntado yo, que ver bien, lo que se dice bien, pues no ve.

Bueno, pues ya está, todo arreglado, eso sí, no os penséis que soy tonto que cuando pude entrar al blog cambié la contraseña que ya sé yo que al estar la caja expuesta en la oficina del vertedero alguno podía suplantar mi personalidad y no me gustaría que me tomaran por lo que no soy que está claro que soy un tío inteligente, mentalmente ágil y un fenómeno a la hora de resolver problemas y buscar soluciones, joer, qué sólo he tardado diez meses y estamos hablando de algo muy serio como perder una contraseña ¿no?

PD. Y muchísimas gracias por toda la avalancha de correos que he recibido durante estos meses rogándome que volviera al blog (sobre todo las tías buenas), a perseguir a las titis diciéndolas cosas bonitas (a mi estilo, eso sí) y de preocupación por si me había caído por algún lado con el Land Rover, entenderéis que no os conteste porque después de tantos meses ya no tiene sentido pero es que los he visto hace unos días, ya sabéis....

 

Por cierto, aquí tenéis otro ejemplo del uso que se le puede dar a la caja de pizza....