Mira que cuando el lunes vino a pedir trabajo a la obra me lo imaginé, que en los dichos populares está la sabiduría y ya sabéis eso de “Ancho de espalda, estrecho de culo, maricón seguro”, pero como luego la gente me dice que soy un intolerante y la morenaza que tengo mentalidad medieval dije, venga vamos a darle una oportunidad que no quiero ser tan radical, que lo mismo con el tiempo me pulo…

 

Ayer me viene con una camiseta de lycra, pero claro, como ahora la juventud en vez de irse a tomar unas cañas se va a perder el tiempo al gimnasio… pues nada, pero vamos, que donde esté la camiseta de algodón y tirante ancho de Abanderado de toda la vida que se quiten estas tonterías. A la hora del almuerzo ya lo vi claro, va el tío y en vez de sacar el bocata de embutido y cuando digo embutido me refiero a jamón, chorizo, salchichón del bueno o la fiambrera me saca un sándwich de pechuga de pavo… ¡que la única pechuga que hay que comerse es la del pollo asado y la de la moza que te deje! Y en vez de la cervecita fría o la bota me viene con la chorrada esa del Biofrutas Mediterráneo… ahí ya fue cuando me dije: José Antonio, éste te trae problemas y si no al tiempo.

 

Si es que llevo tiempo diciéndolo, que vamos hacía la hecatombe, que esto no es normal ¿dónde están aquellos piropos que se soltaban a las hembras cuando pasaban por las obras? Pues anda que no tengo yo un repertorio completo ni na, que si “¡Guapa! ¿Te estudio o te trabajo?”, “¡Quién estuviera borracho para verte dos veces”, “¡Te comía hasta con la ropa puesta aunque luego estuviera un mes cagando trapos!”, ¿Quién fuera tu secador para que todos los días me agarraras del mango?” o “¡Guapa! ¿quién es tu ginecólogo que le voy a chupar los dedos?”, eso, eso eran piropos y nos las tonterías que se dicen ahora, que las mujeres pasaban por las obras sólo para que las alegrásemos los oídos, pero las de antes claro, las de ahora no valoran estas cosas, les dices algo y o te plantan cara o te denuncian por acoso… lo que digo yo a la hecatombe… pero lo de este tío ya me ha podido, vamos, que me he puesto malo y todo de pensar cómo se está estropeando todo, que la sociedad se está degenerando, si es que lo veía venir… uy, perdón, que me lío a hablar y vosotros os estaréis preguntando que de qué hablo, menos mal que tenía la cámara a mano para que luego no me vengan los del sindicato diciéndome que ha sido despido improcedente, que desde que estoy de capataz de obra ya me la han intentado colar más de una vez.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Os dais cuenta? ¿Os imagináis la que se ha liado hoy en la obra? Que no ha dado palo ni dios, unos descojonaos de la risa y diciendo esos piropos de antes a modo de guasa al susodicho en lugar de a las mujeres como antes, otros echándose agua con la manguera por encima con la excusa del calor pero yo creo que se habían puesto verracos al ver la gomilla del tanga… si es que no es normal, ¡hasta aquí hemos llegado!, que veo que mañana le digo que se ponga con la hormigonera y me hubiera saltado con lo de que se le rompe una uña, por favor… y mira que se lo he dicho educadamente, que yo no tengo nada en contra de los sarasas, pero una obra es de hombres y por supuesto estaba poniendo en riesgo la seguridad de los obreros, que estaban todos alteraos y expuestos a cualquier accidente, que sólo falta que en lugar del pañuelo con los cuatro nudos para cubrir la cabeza se ponga una gorra fashion de esas.

En fin, que veo que en uno de estos disgustos me quedo, que no puedo con esto, que las buenas costumbres se están perdiendo, y ahora, con eso de que estamos en el siglo XXI ¿qué piropos se van a decir a las mozas? ¿Quisiera ser un pendrive para tu USB?, vamos, por dios….